Con información de Telemundo 51.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha hecho públicos los nombres de cuatro de los seis efectivos que perdieron la vida en el marco del conflicto con Irán, destacando entre ellos al capitán Cody A. Khork. El oficial, de 35 años y residente de Lakeland, Florida, falleció el pasado domingo cuando un dron hostil impactó un centro de mando estratégico en Port Shuaiba, Kuwait. Este ataque se produjo apenas 24 horas después de que las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel iniciaran la operación «Furia Épica», desencadenando una serie de represalias por parte de Teherán.
Junto al capitán Khork, el Pentágono confirmó el fallecimiento de otros tres miembros de la Reserva del Ejército, todos adscritos al 103.º Comando de Sostenimiento con base en Des Moines, Iowa. Entre las víctimas se encuentran el sargento de primera clase Noah L. Tietjens, de 42 años, oriundo de Bellevue, Nebraska; la sargento de primera clase Nicole M. Amor, de 39 años, de White Bear Lake, Minnesota; y el especialista Declan J. Coady, de tan solo 20 años, residente de West Des Moines, Iowa. La pérdida de estos efectivos representa un duro golpe para el comando de reserva en el medio oeste del país.
El incidente en Port Shuaiba subraya la vulnerabilidad de las bases logísticas en la región ante la nueva tecnología de ataques con naves no tripuladas. Según los informes oficiales, los cuatro soldados se encontraban cumpliendo labores de apoyo en el centro de mando al momento del impacto, el cual ocurrió en una zona que hasta entonces se consideraba de bajo riesgo inmediato. La unidad a la que pertenecían es fundamental para el sostenimiento y la cadena de suministros de las tropas desplegadas, lo que resalta la importancia de las funciones que desempeñaban los fallecidos en el teatro de operaciones.
El sacrificio de estos ciudadanos-soldados ha generado una ola de tributos en sus respectivos estados, especialmente en Florida e Iowa, donde residían la mayoría de los identificados. Mientras las autoridades militares continúan con los protocolos para el regreso de los restos a suelo estadounidense, el gobierno federal ha reiterado que estos ataques no detendrán la campaña militar en curso. La identificación de los dos miembros restantes del servicio aún está pendiente de la notificación oficial a sus familiares, en un clima de creciente tensión por el despliegue de tropas en el extranjero.

