Con información de EFE
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, rechazó de manera categórica las afirmaciones de la Casa Blanca sobre un supuesto acuerdo de cooperación militar en el conflicto contra Irán. Albares aseguró que la postura de Madrid no ha cambiado «ni una coma» y que España mantiene su firme rechazo a los bombardeos y al uso de sus bases para fines ofensivos.
Esta reacción surge luego de que la portavoz Karoline Leavitt afirmara que las autoridades españolas habían aceptado colaborar con el Pentágono en las últimas horas. Previamente, el presidente Donald Trump había amenazado con imponer un embargo comercial contra España si el gobierno de Pedro Sánchez persistía en su negativa de facilitar las instalaciones militares en territorio español.
Albares enfatizó el lema de «No a la guerra» defendido por la presidencia española, calificándola como una postura valiente que cuenta con el respaldo de varios socios europeos. El ministro insistió en que no tiene conocimiento de ninguna coordinación entre los ejércitos de ambos países que contradiga la política oficial de neutralidad activa del gobierno de España.
Por otro lado, la Casa Blanca insiste en que espera una cooperación total de todos sus aliados de la Unión Europea en la misión contra Irán. Leavitt sugirió que las presiones comerciales son una herramienta legítima para asegurar que la coalición internacional actúe de manera unificada contra lo que Washington considera una amenaza global inminente.
El conflicto diplomático entre Madrid y Washington pone de relieve las grietas en la alianza trasatlántica respecto a la intervención en Medio Oriente. Mientras Estados Unidos busca un dominio militar total, España lidera una facción europea que aboga por la desescalada, a pesar del riesgo de sufrir represalias económicas por parte de la administración Trump.

