Con información de CNN.
En un hito diplomático, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebró la reanudación de relaciones oficiales con Washington tras siete años de ruptura.
El restablecimiento de los vínculos se simbolizó este sábado con el izado de la bandera estadounidense en la embajada de Caracas, un gesto que el gobierno venezolano espera replicar pronto en su sede diplomática en territorio norteamericano.
En el ámbito económico, la mandataria anunció el ingreso de 300 millones de dólares a un nuevo fondo de protección social, producto de una venta extraordinaria de combustible.
Rodríguez detalló que estos recursos serán destinados prioritariamente a mejorar los ingresos de los trabajadores y a financiar servicios públicos, en el marco de una serie de reformas para atraer inversión extranjera en los sectores minero y petrolero.
No obstante, Rodríguez rechazó categóricamente la propuesta del presidente colombiano Gustavo Petro de establecer un arancel cero para el comercio bilateral.
La presidenta argumentó que las sanciones económicas impuestas por EE. UU. colocan a los productores venezolanos en una situación de desigualdad competitiva, por lo que instó al pueblo venezolano a exigir unánimemente al presidente Trump el levantamiento de las medidas restrictivas.
El acercamiento entre Caracas y Washington se ha intensificado tras la operación militar que capturó a Nicolás Maduro hace dos meses. En este nuevo escenario, el Secretario del Interior de EE. UU., Doug Burgum, visitó el Palacio de Miraflores para coordinar el incremento de la producción de crudo, subrayando el interés mutuo en normalizar la industria energética bajo una relación de respeto diplomático.

