Con información del Diario las Américas.

La propuesta legislativa que buscaba modernizar el sistema de registro vehicular en Florida, eliminando el uso de la tradicional calcomanía amarilla, se estancó definitivamente en el Senado estatal.

A pesar de haber contado con un sólido respaldo en la Cámara de Representantes, la iniciativa expiró al cierre de la sesión por falta de acción en las comisiones senatoriales, dejando en pausa un cambio ampliamente solicitado por la ciudadanía.

El representante Tom Fabricio, principal impulsor de la medida, lamentó que el proyecto HB 841 no llegara al pleno del Senado para su votación final. Aunque la propuesta obtuvo una victoria bipartidista de 93 votos contra 17 en la Cámara baja, las negociaciones internas en la cámara alta no prosperaron. Fabricio atribuyó este desenlace a una tendencia de baja productividad legislativa durante la sesión ordinaria de este año.

Los defensores de la ley argumentan que la etiqueta física es obsoleta, ya que la policía utiliza lectores electrónicos para verificar la vigencia de las placas en tiempo real.

Según Dariel Fernández, recaudador de impuestos de Miami-Dade, la digitalización del proceso ahorraría unos 2.5 millones de dólares anuales solo en ese condado por conceptos de impresión y envíos postales, fondos que podrían destinarse a otras necesidades públicas.

Pese al revés, el futuro de la propuesta se mantiene activo en la agenda política. El representante Fabricio aseguró que, de ser reelegido en los comicios de noviembre, reintroducirá la iniciativa como una de sus máximas prioridades. Por ahora, los conductores de Florida deberán continuar exhibiendo la calcomanía anual, mientras el liderazgo estatal se prepara para una sesión especial centrada en temas presupuestarios.