Con información de DW.
En una final dramática disputada en Miami, la selección de Venezuela derrotó 3×2 a Estados Unidos para coronarse campeona del Clásico Mundial de Béisbol por primera vez en su historia.
El encuentro se decidió en la novena entrada gracias a un doblete impulsivo de Eugenio Suárez que permitió la carrera del triunfo. Este logro deportivo marca un hito para la «Vinotinto», cuya mejor participación hasta la fecha había sido el tercer lugar obtenido en 2009.
El camino al título fue calificado como un «torneo de ensueño», en el que el equipo venezolano superó a gigantes como el vigente campeón Japón y a una invicta Italia. La victoria tuvo un sabor especial para la fanaticada, que llenó el loanDepot Park haciendo sentir a sus jugadores como locales a pesar de estar a miles de kilómetros. El triunfo sobre el «superequipo» estadounidense, inventor del deporte, consolida a Venezuela como una potencia mundial absoluta.
Desde Caracas, la presidenta interina Delcy Rodríguez celebró el éxito deportivo a través de sus redes sociales, agradeciendo el esfuerzo de los jugadores y destacando el orgullo nacional.
Como parte de los festejos, el Gobierno decretó el miércoles como día de júbilo nacional no laborable. En las plazas de la capital y otras ciudades del país, miles de ciudadanos celebraron con música, fuegos artificiales y caravanas tras seguir el juego en pantallas gigantes.

