Con información de Infobae.

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, informó que las fuerzas israelíes abatieron al ministro de Inteligencia iraní, Esmaeil Khatib, durante un bombardeo nocturno en Teherán.

Katz señaló que este ataque forma parte de una fase de «sorpresas importantes» destinada a desmantelar la estructura central del régimen persa. Tanto el primer ministro Netanyahu como el mando militar han autorizado la eliminación de altos cargos iraníes sin necesidad de protocolos adicionales.

El fallecido Esmaeil Khatib era una figura clave en el aparato de represión del régimen y coordinaba actividades contra objetivos internacionales. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) detallaron que la operación en la capital iraní también alcanzó centros de mando estratégicos, almacenes de misiles balísticos y bases de la Guardia Revolucionaria.

El objetivo principal es degradar la capacidad operativa de Irán y asegurar la superioridad aérea israelí en la región.

Simultáneamente, Israel lanzó una oleada de ataques en el Líbano contra posiciones de Hezbollah, en respuesta al lanzamiento de cohetes hacia territorio israelí. Los bombardeos impactaron depósitos de armas y edificios en el centro de Beirut, incluyendo el barrio de Bachoura. El ejército israelí aseguró haber utilizado armas de precisión y emitido alertas de evacuación previa para minimizar las bajas civiles en las zonas controladas por el grupo terrorista.

Esta escalada marca un punto de no retorno en la confrontación directa entre Israel e Irán. Mientras las FDI profundizan sus incursiones en diversos frentes, las autoridades israelíes han advertido que la presión militar continuará aumentando durante las próximas horas. La comunidad internacional observa con preocupación este conflicto que ahora golpea directamente los cimientos de seguridad en Teherán y la infraestructura de sus aliados en el Líbano.