Con información de Infobae.

El Senado estadounidense inició la discusión del proyecto de ley «SAVE America», una iniciativa que el presidente Donald Trump ha catalogado como su prioridad legislativa número uno.

La propuesta busca endurecer significativamente los requisitos para votar en elecciones federales, exigiendo documentos como actas de nacimiento o pasaportes para el registro. Esto eliminaría el sistema actual, donde basta con declarar la ciudadanía bajo juramento en un formulario.

La ley, que ya fue aprobada por la Cámara de Representantes, incluye también la obligatoriedad de presentar identificaciones con fotografía y endurece los procesos de registro digital o por correo.

De convertirse en ley, los funcionarios que inscriban a votantes sin la documentación requerida podrían enfrentar sanciones civiles y penales, una medida que busca, según sus defensores, garantizar la transparencia y evitar lo que Trump denomina «elecciones amañadas».

Por su parte, la bancada demócrata y diversas organizaciones de derechos humanos han rechazado tajantemente la propuesta, calificándola de radical y excluyente. Argumentan que millones de ciudadanos legítimos, especialmente jóvenes, mujeres que han cambiado de apellido y personas con dificultades de movilidad, podrían quedar fuera del censo electoral. Aseguran que la intención real es filtrar votantes de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre.

Pese a la ajustada mayoría republicana en el Senado, el avance del proyecto se prevé difícil debido a la herramienta del filibusterismo, que requiere 60 votos para cerrar el debate. El líder demócrata Chuck Schumer ya adelantó que su partido se opondrá firmemente a la legislación, mientras que Trump ha advertido que no ratificará ninguna otra ley hasta que el Congreso apruebe esta reforma, la cual considera vital para la «supervivencia nacional».