Con información de DW.

El índice de libertad en el mundo registró su vigésimo año consecutivo de caída durante 2025, según el más reciente informe de la organización Freedom House publicado este jueves.

El estudio revela que 54 naciones experimentaron deterioros significativos en sus derechos civiles y libertades políticas, destacando retrocesos pronunciados en países como Guinea-Bisáu, El Salvador y, de manera alarmante, en democracias establecidas como Estados Unidos e Italia.

En el contexto latinoamericano, el reporte señala a Venezuela y Nicaragua como ejemplos críticos de cómo instituciones democráticas debilitadas pueden ser transformadas en autocracias. En el caso venezolano, se subraya la aceleración del declive bajo el mandato de Nicolás Maduro, citando la violencia sistemática contra manifestantes y el control absoluto del Ejecutivo sobre los sistemas judicial y electoral como factores determinantes.

A nivel global, la situación en Oriente Medio y África muestra escenarios devastadores; Irán cayó en el índice tras detenciones masivas en respuesta a protestas populares, mientras que Sudán se desplomó a la puntuación mínima de 1 sobre 100 debido a la guerra civil. No obstante, el informe arroja luces de esperanza en países como Bolivia, Fiyi y Malaui, que lograron ascender a la categoría de naciones «libres» gracias al fortalecimiento de su Estado de derecho.

El documento concluye que la libertad de prensa y el debido proceso son los aspectos que más se han degradado a escala mundial en los últimos 20 años. En Estados Unidos, el retroceso de tres puntos se atribuyó al dominio del poder ejecutivo y a la disfunción legislativa que provocó el cierre de gobierno más largo de su historia, evidenciando que incluso las naciones consideradas libres no están exentas de la erosión democrática.