Con información de El Nuevo Herald.

Por noveno año consecutivo, Finlandia se ha coronado como el país más feliz del mundo, encabezando un podio dominado por las naciones nórdicas que incluye a Islandia y Dinamarca.

El Informe Mundial de la Felicidad 2026, elaborado por Gallup, evalúa variables clave como el apoyo social, la libertad personal y la percepción de la corrupción en 147 países. Este año, el listado presenta sorpresas notables, como el ascenso de Israel al octavo puesto pese a su complejo contexto bélico, demostrando una resiliencia social inesperada.

En el ámbito latinoamericano, Costa Rica ha logrado un hito histórico al escalar hasta la cuarta posición global, consolidándose como el líder indiscutible de la región en bienestar.

El informe atribuye la alta calificación de los países de América Latina a la solidez de sus vínculos comunitarios y redes de apoyo emocional. Por su parte, México se mantiene en una posición privilegiada dentro del grupo de los doce mejores países para vivir, reafirmando la importancia de las relaciones sociales sobre los indicadores puramente económicos.

La otra cara de la moneda la muestran Estados Unidos, que se ubica en el puesto 23, y España, que desciende hasta la posición 41. El caso español es particularmente preocupante en lo que respecta a su juventud, situándose en los últimos lugares del ranking de bienestar juvenil (puesto 128 de 136). El estudio señala que, en las potencias occidentales, la felicidad de los más jóvenes ha caído drásticamente en los últimos 15 años, un fenómeno que no se repite con la misma intensidad en otras regiones del mundo.

El informe de este año pone un foco crítico en el impacto de las redes sociales, señalándolas como un factor determinante en la confusión emocional y la pérdida de tiempo de los menores. Aunque el descontento juvenil es multifactorial, la regulación de estas plataformas se presenta como un desafío urgente para las políticas públicas. En el extremo opuesto del ranking, países como Afganistán, Sierra Leona y Malawi cierran la lista como las naciones con menores índices de satisfacción personal.