Con información de DW.

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves una reducción en el nivel de alerta para los ciudadanos que deseen viajar a Venezuela, pasando de la categoría 4 («No viajar») a la categoría 3 («Reconsidere su viaje»).

Esta actualización refleja una percepción de mejora en las condiciones generales de seguridad bajo la actual administración de Donald Trump. No obstante, el gobierno estadounidense enfatizó que la zona fronteriza con Colombia se mantiene en el nivel de riesgo máximo debido a la persistencia de grupos irregulares.

A pesar de la rebaja en la alerta general, el comunicado oficial advierte que persisten peligros significativos en diversas regiones del país, incluyendo homicidios, robos y secuestros. Se identificó específicamente al Tren de Aragua y al Cartel de los Soles como organizaciones criminales que aún operan en el territorio. Asimismo, se recomendó evitar el uso de taxis no regulados en el Aeropuerto de Maiquetía y se alertó sobre los riesgos de seguridad al transitar por las carreteras nacionales durante la noche.

En el ámbito diplomático, Washington informó que se están realizando gestiones para reactivar las operaciones de su embajada en Caracas, aunque por el momento los servicios consulares de rutina siguen suspendidos. Actualmente, la sección de Asuntos de Venezuela ubicada en la embajada de Bogotá continúa funcionando como la representación oficial de facto. Como nota positiva, el Departamento de Estado eliminó el riesgo de «detención errónea» y de «disturbios» de su informe actualizado de amenazas.

La medida mantiene una vigilancia especial sobre los estados Amazonas, Apure, Aragua, Bolívar, Guárico y Táchira, donde la peligrosidad se considera extrema. El gobierno estadounidense instó a sus ciudadanos a planificar sus viajes con cautela y a estar atentos a las deficiencias en la asistencia sanitaria que aún afectan al país caribeño. Este cambio de política ocurre en un contexto de transición política tras la captura del anterior mandatario.