Con información de CNN

Royer Pérez-Jiménez, un joven ciudadano mexicano de 19 años, falleció el pasado 16 de marzo mientras se encontraba bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el Centro de Detención del Condado de Glades.

El reporte oficial indica que un agente encontró al joven inconsciente en su habitación; pese a las maniobras de reanimación y la intervención de los servicios de emergencia, no se pudo salvar su vida.

Aunque las causas exactas del deceso están bajo investigación, la agencia migratoria ha señalado que se trata de un «presunto suicidio». Pérez-Jiménez había sido detenido en enero por cargos de fraude y resistencia a la autoridad, siendo trasladado al centro de detención a finales de febrero.

Organizaciones civiles han expresado su profunda preocupación, señalando que esta es la muerte número 13 registrada en centros de detención en lo que va del año.

La Cancillería de México ha reaccionado con firmeza, exigiendo a las autoridades estadounidenses una investigación exhaustiva y transparente sobre las circunstancias que rodearon la muerte del connacional. El consulado mexicano en Miami ya se encuentra brindando asistencia a los familiares del fallecido y ha solicitado formalmente acceso a toda la documentación y reportes médicos generados durante su detención.

Por su parte, la red Detention Watch Network denunció que la expansión del sistema de detención ha derivado en una pérdida de vidas preocupante dentro de estas instalaciones. Mientras se esperan los resultados de la autopsia y los informes oficiales de ICE, el caso ha reavivado el debate sobre las condiciones de salud mental y la seguridad de los inmigrantes indocumentados dentro de los centros de procesamiento federales.