Con información de Telemundo 51.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, compareció este martes como testigo de la Fiscalía en el juicio contra su excolega y amigo, David Rivera. Durante la audiencia en una corte de Miami, Rubio aseguró desconocer que Rivera mantenía un contrato millonario con una filial de la petrolera estatal venezolana.
El propósito de dicho acuerdo, según las acusaciones, era influir en el gobierno de EE. UU. para suavizar las sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro hacia el año 2017.
A pesar de su cercanía personal con Rivera, con quien incluso compartió una propiedad en el pasado, el alto funcionario aclaró que sus interacciones sobre Venezuela tenían un enfoque distinto. Rubio admitió haberse reunido con Rivera y el empresario Raúl Gorrín, pero afirmó que el planteamiento recibido fue una propuesta de transición democrática pacífica. El Secretario calificó estos encuentros como una «pérdida de tiempo», debido a la falta de compromisos reales por parte de Caracas.
Durante el interrogatorio, Rubio reveló que en esa misma época recibió amenazas de muerte provenientes de Diosdado Cabello, una de las figuras más influyentes del chavismo. Estas amenazas obligaron a un reforzamiento de su seguridad personal durante meses. Según el testimonio, Rubio llegó a pedirle a Rivera que indagara sobre el alcance de dichas advertencias, dada la supuesta red de contactos que el exlegislador manejaba en el país suramericano.
La defensa de Rivera y su socia, Esther Nuhfer, intentó demostrar que la relación entre los implicados era estrictamente amistosa y que compartían ideales democráticos contra el totalitarismo. Por su parte, analistas políticos calificaron la presencia de Rubio en el estrado como un hecho «extraordinario». Hasta el momento, el proceso no ha presentado cargos ni alegatos de irregularidades en contra del actual Secretario de Estado.

