Con información del Diario las América
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, protagonizó un incidente en la cumbre económica FII PRIORITY al desconectarse abruptamente de una videollamada justo antes de iniciar la ronda de preguntas. La funcionaria evitó enfrentar el escrutinio de empresarios internacionales tras haber ofrecido un discurso donde invitaba a la inversión extranjera y proponía un nuevo acercamiento con el gobierno de Donald Trump.
Durante su intervención, Rodríguez intentó proyectar una imagen de recuperación económica y seguridad jurídica, asegurando que Venezuela ha registrado 19 trimestres de crecimiento. No obstante, su negativa a dialogar con el auditorio generó escepticismo entre los presentes, quienes cuestionan las garantías reales para el capital privado en un entorno marcado por un largo historial de expropiaciones y falta de independencia judicial.
La funcionaria también presentó la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos, la cual promete beneficios fiscales significativos para captar socios en el sector energético. Rodríguez posicionó a Venezuela como un aliado indispensable debido a sus vastas reservas de crudo, aunque omitió mencionar el deterioro de la infraestructura nacional y el impacto que años de desinversión han tenido en la capacidad operativa de las refinerías.
El cierre de su participación incluyó críticas a la prensa independiente, a la que acusó de obstaculizar el diálogo directo entre naciones. Analistas sugieren que esta táctica busca legitimar al gobierno actual y acceder al financiamiento global, mientras organizaciones de derechos humanos denuncian que las cifras de seguridad y progreso presentadas no reflejan la realidad de la crisis migratoria y social del país.

