Con información del Diario las América.

James Uthmeier, fiscal general de Florida, ha iniciado una ofensiva legal contra la NFL al calificar la «Rooney Rule» como una política que vulnera las leyes estatales. En una comunicación formal dirigida al comisionado Roger Goodell, Uthmeier argumentó que exigir entrevistas basadas en criterios de raza y sexo es una forma de discriminación laboral. El fiscal advirtió que, de no eliminarse estas prácticas en las franquicias de Florida, el estado procederá con acciones judiciales.

El argumento principal de la fiscalía se basa en la Ley de Derechos Civiles de Florida, la cual prohíbe clasificar o segregar a candidatos por sus características demográficas. Según Uthmeier, la normativa de la liga obliga a los equipos a otorgar ventajas a ciertos grupos, privando de oportunidades a otros aspirantes en igualdad de condiciones. Para el funcionario, este sistema de cuotas contradice los principios de igualdad ante la ley en los procesos de contratación y desarrollo profesional.

La crítica también se extendió a los incentivos que la NFL otorga a los equipos que promueven la diversidad, como beneficios en los turnos del draft. Uthmeier sostiene que estas políticas priorizan el color de piel sobre el mérito individual, lo cual califica como una «discriminación evidente». La misiva exige a la liga confirmar antes del 1 de mayo de 2026 que cesará la aplicación de estas reglas en los equipos con sede en el estado de Florida.

Aunque la «Rooney Rule» fue creada originalmente para fomentar la inclusión en cargos directivos y técnicos, hoy enfrenta un nuevo escenario legal de alta tensión. El fiscal general enfatizó que las contrataciones deben basarse estrictamente en la capacidad y el rendimiento de los profesionales. Esta controversia plantea un debate sobre los límites de las políticas de diversidad frente a los marcos regulatorios estatales en materia de derechos civiles.