Con información del Diario las América.
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dirigió un firme mensaje a la administración de Donald Trump respecto al futuro político de Cuba. A través de sus canales oficiales, la mandataria local sostuvo que cualquier proceso hacia la democracia en la isla debe dejar fuera a los herederos de la dinastía Castro. Su pronunciamiento surge en medio de rumores sobre supuestos diálogos confidenciales entre Washington y figuras del entorno de Raúl Castro.
Levine Cava expresó su profunda inquietud ante reportes de negociaciones que incluirían a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exmandatario cubano. Para la edil demócrata, sustituir a un miembro de la familia por otro no representa un avance democrático, sino una estrategia para prolongar el control del régimen. Insistió en que el protagonismo de cualquier cambio debe recaer exclusivamente en la sociedad civil independiente y no en acuerdos de cúpulas.
En su declaración, la alcaldesa recordó el peso histórico y emocional que el exilio cubano ha cargado por décadas debido a la represión y la falta de libertades. Al ser la primera líder del condado no cubanoamericana en 30 años, subrayó su compromiso con la diáspora y la necesidad de una ruptura definitiva con el modelo actual. Afirmó que el pueblo cubano merece un destino diseñado por sus propias voces y no un poder heredado por lazos sanguíneos.
Levine Cava enfatizó que Cuba se encuentra en una encrucijada histórica donde la claridad política internacional es vital. Concluyó que Miami-Dade se mantiene en solidaridad con el reclamo de libertad, rechazando cualquier «cambio de régimen» que sea simplemente cosmético o delegado por la actual dictadura.

