Con información de Infobae.

En un movimiento que consolida al sur de Florida como el nuevo eje empresarial del continente, el FC Barcelona ha decidido trasladar su sede norteamericana desde Nueva York a Miami.

La operación, que ubica sus oficinas en la renovada One Biscayne Tower, se produce en la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento que proyecta un impacto económico de 1,500 millones de dólares para la región de Miami-Dade.

Expertos inmobiliarios señalan que este traslado responde a un «cambio estructural permanente» en el mercado estadounidense, donde grandes corporaciones y clubes deportivos de élite abandonan enclaves tradicionales como Manhattan. El atractivo entorno de negocios en Florida y la receptividad gubernamental han sido factores determinantes para que el club azulgrana, valorado en más de 5,600 millones de dólares, apueste por la ciudad.

La llegada del Barça coincide con una oleada de sedes corporativas que se instalan en el centro de Miami, atraídas por la modernización de la infraestructura urbana y la cercanía estratégica con los mercados latinoamericanos. Este dinamismo empresarial ha llevado a que analistas financieros apoden a la región como la «Wall Street del Sur», destacando la llegada masiva de capital y talento internacional.

Con la mira puesta en el Hard Rock Stadium, que albergará siete encuentros mundialistas, Miami se prepara para recibir a más de un millón de visitantes. El aterrizaje del club catalán no solo refuerza el perfil deportivo de la ciudad, sino que garantiza su protagonismo en la red de negocios globales que se tejerá alrededor de la máxima cita del fútbol mundial en 2026.