Con información de El Nuevo Herald.

Nuevos estudios han calificado a Miami como la ciudad con los peores automovilistas de Estados Unidos, liderando el “Índice de conductores irritantes”. La metrópoli obtuvo una puntuación de 98.5 sobre 100, destacándose negativamente por comportamientos agresivos, falta de cortesía y el uso imprudente del teléfono celular mientras se conduce, superando a ciudades como Las Vegas y Filadelfia.

Sumado a la mala conducta al volante, el índice de la firma TomTom ubica a la zona metropolitana de Miami como la segunda más congestionada del país, solo superada por Los Ángeles. Los datos revelan que, durante 2025, los conductores locales perdieron un promedio de tres días y 50 minutos atrapados en el tráfico, un incremento notable respecto al año anterior.

La organización Transit Alliance Miami señala que la raíz del problema reside en una planificación urbana de baja densidad y la falta de viviendas asequibles cerca de los centros de trabajo. Aunque la población ha crecido significativamente desde 2010, el desarrollo de infraestructura no ha priorizado alternativas de movilidad, obligando a la mayoría de los residentes a depender exclusivamente del automóvil.

Ante esta crisis vial, activistas instan al gobierno estatal y local a desviar fondos de la ampliación de autopistas hacia la mejora del transporte público y la infraestructura ciclista. Argumentan que reducir la dependencia del vehículo no solo aliviaría el congestionamiento a largo plazo, sino que también disminuiría los niveles de estrés y agresividad de los ciudadanos.