Con información de El Nuevo Herald.

El Inter Miami CF inauguró su nueva sede, el NU Stadium, con un vibrante empate 2-2 frente al Austin FC en una jornada marcada por la euforia de la «Capital del Sol». Ante una multitud de 27,000 espectadores que colmaron las gradas, el equipo dirigido por Javier Mascherano buscó coronar la fiesta con una victoria que se escapó por poco.

Pese al dominio absoluto del balón y a generar constantes ocasiones de peligro, el conjunto rosanegro tuvo que conformarse con repartir puntos en un encuentro que destacó por su intensidad desde el pitazo inicial.

Lionel Messi volvió a ser el protagonista indiscutible al anotar el primer gol de su equipo en este nuevo recinto, respondiendo rápidamente tras un sorpresivo tanto de la visita a los seis minutos de juego. El astro argentino conectó un certero cabezazo tras un centro de Ian Fray, devolviendo la calma a una afición que vibró con cada uno de sus regates y pases filtrados. Sin embargo, el Austin FC demostró una gran capacidad de resistencia y aprovechó un contragolpe en la segunda mitad para ponerse nuevamente en ventaja, obligando al Inter a redoblar esfuerzos en el tramo final.

La entrada de Luis Suárez resultó determinante para evitar la derrota en este estreno histórico. El delantero uruguayo, fiel a su instinto goleador, aprovechó un balón peinado en el área tras un tiro de esquina para fusilar al guardameta rival al minuto 81, sellando la igualdad definitiva. Aunque el Inter Miami mantuvo un cerco sobre el área de Austin durante los últimos quince minutos, la falta de puntería y la sólida defensa visitante impidieron que la remontada se completara, dejando un sabor agridulce en el cuerpo técnico local.

Al finalizar el encuentro, Javier Mascherano destacó la espectacularidad de las nuevas instalaciones y el esfuerzo de los empleados del club, aunque reconoció que a su equipo le faltó intensidad durante el primer tiempo. Con un 65% de posesión y 27 disparos al arco, las estadísticas reflejaron la superioridad de Miami, pero el fútbol premió la efectividad de un Austin que supo defender su trinchera con garra. Ahora, el equipo de Florida se prepara para ajustar detalles defensivos tras esta amarga sensación de haber merecido más en su nueva casa.