Con información de EFE.
El presidente Donald Trump intensificó la retórica bélica contra Teherán al asegurar que Irán podría ser «aniquilado en una sola noche» si no cumple con las demandas de Washington. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, el mandatario republicano enfatizó que el país entero corre el riesgo de ser devastado de manera inmediata.
Estas declaraciones surgen en un momento de máxima tensión tras el derribo de un caza F-15 estadounidense el pasado viernes, lo que ha puesto a ambas naciones al borde de un conflicto abierto.
El eje central de la disputa es el control del estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio energético global que Irán mantiene parcialmente bloqueada. Trump anunció una extensión del ultimátum hasta la noche de este martes, exigiendo la reapertura total del paso para evitar ataques directos contra la infraestructura iraní. «Después de eso, no tendrán puentes ni centrales eléctricas», advirtió el presidente, subrayando que la paciencia de su administración se ha agotado tras los ataques iniciados a finales de febrero.
Pese a la dureza de sus palabras, el mandatario sugirió que existe una posibilidad de salida diplomática, mencionando que el régimen iraní parece estar negociando «de buena fe». Trump expresó que a Teherán le convendría alcanzar un acuerdo antes de que expire el plazo establecido, aunque dejó claro que el despliegue militar ya está coordinado. De hecho, elogió la reciente operación de rescate de un copiloto estadounidense en suelo iraní, la cual involucró a más de 150 aeronaves, calificándola como un éxito logístico sin precedentes.
Finalmente, el presidente aprovechó la comparecencia para arremeter contra las filtraciones de seguridad nacional en los medios de comunicación. Trump amenazó con encarcelar a los periodistas que no revelen sus fuentes sobre los detalles operativos del rescate del aviador militar, calificando las publicaciones como una complicación peligrosa para las tropas.
