Con información de DW.

El Gobierno de Israel anunció oficialmente su respaldo al alto el fuego de dos semanas negociado por el presidente Donald Trump entre Estados Unidos e Irán. No obstante, la administración israelí aclaró que esta pausa en las hostilidades no se extiende al territorio libanés.

Con esta declaración, Israel contradice la versión del mediador paquistaní, Shehbaz Sharif, quien había asegurado que el cese al fuego era integral para todos los frentes regionales.

La Oficina del Primer Ministro enfatizó que Israel condiciona su apoyo a que Teherán cumpla con la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y el cese de bombardeos. A pesar de la tregua con la República Islámica, las fuerzas israelíes mantienen su «operación de defensa» contra el grupo Hizbulá en el Líbano, donde el conflicto ha escalado dramáticamente desde finales de febrero con un saldo de miles de víctimas.

Washington ha garantizado a Tel Aviv que los esfuerzos diplomáticos en Islamabad, previstos para iniciar este 10 de abril, mantendrán como prioridad evitar que Irán desarrolle armas nucleares.

Israel insiste en que Irán representa una amenaza latente no solo para su seguridad, sino también para las naciones árabes aliadas, por lo que el compromiso de EE. UU. en este punto es innegociable durante las dos semanas de tregua.