Con información de El Nuevo Herald.

El gobierno de Cuba rechazó categóricamente las declaraciones de funcionarios estadounidenses que vinculan a la isla con operaciones de fraude sanitario en Florida.

Las acusaciones, lanzadas por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. y el administrador de Medicare Mehmet Oz, sugieren que redes criminales facturan millones de dólares en equipos médicos falsos y luego huyen con el dinero hacia Cuba.

La cancillería cubana calificó estas afirmaciones como «calumnias sin evidencia» promovidas por sectores anticubanos.

En un comunicado oficial, La Habana expresó su disposición a colaborar con Washington para enfrentar delitos trasnacionales, recordando que en el pasado ya han procesado a individuos vinculados a fraudes contra el sistema de salud estadounidense.

Este cruce de acusaciones ocurre en un momento de extrema fragilidad diplomática, donde los diálogos bilaterales se encuentran en una fase preliminar y el presidente Donald Trump no oculta su intención de forzar un cambio de régimen en la isla.