Con información de Yahoo.

El horizonte de Brickell Key se transformará definitivamente este domingo 12 de abril con la demolición controlada del icónico hotel Mandarin Oriental. Tras 25 años de servicio como uno de los referentes del lujo en Estados Unidos, la estructura será derribada mediante una implosión histórica para permitir el inicio de The Residences at Mandarin Oriental, una ambiciosa apuesta inmobiliaria que supera los 1.000 millones de dólares de inversión.

Un nuevo estándar de ultra-lujo

El nuevo complejo, desarrollado conjuntamente por Swire Properties y socios estratégicos, constará de dos torres independientes. La torre sur, de 66 plantas, será exclusivamente residencial, mientras que una segunda torre de 34 niveles albergará el nuevo hotel insignia de la marca en Norteamérica con 121 habitaciones, además de residencias privadas.

Jessica Chen, vicepresidenta de Construcción de Swire Properties, destacó que el proyecto contará con 298 residencias de lujo. El mercado ya ha reaccionado con entusiasmo: el 50 % de la torre sur ya ha sido vendida, con precios que oscilan entre los 4,9 millones y los 100 millones de dólares por unidad.

Amenidades de clase mundial

El proyecto se extiende sobre una superficie de 20.000 metros cuadrados, destinando casi la mitad (9.300 m²) exclusivamente a áreas de bienestar y recreación, incluyendo:

  • 11 piscinas y jardines de meditación.

  • Áreas de tratamientos holísticos y bienestar.

  • Dos restaurantes de alta gastronomía y vinoteca privada.

  • Simuladores de golf de última generación.

Operación logística y seguridad

La demolición de este domingo representará la mayor implosión en la ciudad de Miami en más de una década. Ivy Fradin, socia gerente de BG Group, explicó que este método concentra meses de trabajo convencional en apenas unos segundos de ejecución controlada.

Para garantizar el éxito de la operación, se ha establecido una zona de exclusión de 243 metros alrededor del hotel. Si bien la evacuación de los edificios colindantes no es obligatoria, las autoridades y expertos instan a los residentes que permanezcan en sus hogares a mantener puertas y ventanas cerradas por seguridad y control de polvo.

La experta advirtió que la presencia policial será estricta: «Si no se respeta el perímetro de seguridad por parte de los curiosos, la implosión podría retrasarse».

El fin de una era en Brickell

Aunque el nombre Mandarin Oriental permanecerá en Miami con una nueva estructura más moderna, la demolición marca el fin de una era para el edificio que inauguró hace un cuarto de siglo en una de las zonas de mayor crecimiento financiero y residencial de la ciudad.