Con información de El Nuevo Herald
El boxeador cubano Osleys Iglesias conquistó el título de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) tras derrotar por abandono al ruso Pavel Silyagin en Montreal.
El combate finalizó en el noveno asalto cuando la esquina de Silyagin decidió no continuar debido a las severas lesiones faciales y una fractura nasal sufrida por el castigo constante del isleño.
Iglesias dominó la pelea de principio a fin con una estrategia quirúrgica, enfocada en el desgaste corporal y la precisión de sus golpes. Aunque el rival intentó mantenerse en modo defensivo, la presión acumulada del cubano terminó por romper su resistencia física, consolidando una victoria por demolición más que por un golpe fulminante.
Con este cinturón, el púgil cubano deja de ser una promesa para convertirse en un campeón obligatorio dentro de la competitiva división de las 168 libras.
Este nuevo estatus lo coloca en el radar de grandes figuras del boxeo actual, abriendo la puerta a posibles unificaciones y enfrentamientos de alta exposición mediática.
El triunfo de Iglesias refuerza la presencia del boxeo cubano en el ámbito profesional, sumando un nuevo monarca mundial para la isla. A partir de ahora, el nuevo campeón deberá defender su corona frente a los principales contendientes de una categoría que sigue siendo una de las más lucrativas del deporte.
