Con información de EFE

Cuerpos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) impidieron el avance de cientos de trabajadores venezolanos que intentaban llegar al palacio presidencial de Miraflores para exigir mejoras salariales.

Los manifestantes, que han visto sus sueldos congelados desde hace dos años, forcejearon en múltiples ocasiones contra los cercos de seguridad desplegados en el centro de la capital.

La jornada estuvo marcada por episodios de violencia, donde las fuerzas del orden emplearon gas pimienta, gases lacrimógenos y equipos de seguridad para dispersar a los sindicatos y gremios. Representantes laborales denunciaron agresiones físicas contra jubilados y personal de prensa, responsabilizando directamente a la directiva del Ministerio del Interior por la intensidad de la represión.

A pesar de los desvíos y los choques con los piquetes policiales, los manifestantes lograron acercarse a la sede del Parlamento antes de ser bloqueados definitivamente. La indignación de los trabajadores se centra en el desplome del poder adquisitivo, ya que el salario mínimo oficial apenas alcanza los 27 centavos de dólar debido a la constante devaluación.

Mientras la protesta era reprimida, el Ejecutivo anunció un ajuste salarial para el próximo 1 de mayo, aunque sin especificar montos ni condiciones claras. Los líderes sindicales aseguraron que continuarán en las calles hasta obtener una remuneración justa que les permita cubrir las necesidades básicas de sus familias.