Con información de Ciber Cuba.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue el centro de atención este sábado durante el evento UFC 327 realizado en el Kaseya Center de Miami.

El mandatario llegó al recinto bajo estrictas medidas de seguridad del Servicio Secreto tras aterrizar en el Air Force One, ocupando un asiento en primera fila junto al director ejecutivo de la organización de artes marciales mixtas, Dana White.

La presencia de Trump generó reacciones divididas entre el público asistente, pasando de las ovaciones estruendosas a los abucheos en diversos momentos de la noche. Mientras el mandatario disfrutaba de los combates, el vicepresidente JD Vance reportaba desde Pakistán el fracaso de las negociaciones de paz con Irán, lo que generó críticas sobre la prioridad del ejecutivo en un momento de tensión geopolítica.

Uno de los momentos más destacados de la velada ocurrió cuando el peleador brasileño Paulo Costa, tras noquear a su oponente, saltó fuera de la jaula para saludar al presidente. Trump elogió la victoria de Costa y lo invitó personalmente a visitar la Casa Blanca, publicando posteriormente en sus redes sociales que el sudamericano tiene todo el potencial para convertirse en un futuro campeón mundial.

Trump mantuvo un semblante relajado, saludando a figuras como Marco Rubio y Joe Rogan, reforzando su estrecho vínculo con la comunidad de los deportes de contacto y sus seguidores en el sur del estado.