Con información de DW.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ratificó este miércoles que la selección de Irán participará sin excepciones en el Mundial de Norteamérica 2026. A pesar de que el país asiático se encuentra en guerra directa con Estados Unidos e Israel, Infantino subrayó que el «Team Melli» representa a su pueblo y ha ganado su derecho deportivo en la cancha.
El máximo dirigente del fútbol mundial enfatizó que el deporte debe mantenerse al margen de las disputas políticas para construir puentes entre naciones.
La presencia de Irán en el torneo estuvo en duda debido a las tensiones geopolíticas y a declaraciones previas del presidente Donald Trump sobre la seguridad de los jugadores en suelo estadounidense. Sin embargo, la FIFA ha rechazado las peticiones de boicot o de traslado de sedes, confirmando que el equipo iraní disputará sus encuentros de fase de grupos en Los Ángeles y Seattle. La organización espera que, para el inicio del evento en junio, el clima bélico haya dado paso a una situación de paz.
Irán ha quedado encuadrado en el Grupo G, donde se medirá ante las selecciones de Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. Pese a los intentos iniciales de Teherán por trasladar sus partidos a México para evitar el territorio estadounidense, la FIFA se mantuvo firme en el calendario original. Infantino insistió en que el Mundial, que por primera vez contará con 48 selecciones, será un éxito rotundo siempre que se garantice la seguridad de todos los participantes y se respete la esencia del juego.
Este anuncio llega en un momento de máxima tensión en Oriente Medio, pero la FIFA apuesta por el fútbol como una herramienta de unión global. «No vivimos en la Luna», admitió Infantino, reconociendo la complejidad de la situación, pero reafirmó el compromiso de la federación con la inclusión de todos los países clasificados.
