Con información del Diario las América.
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York ha decretado una orden de reserva confidencial sobre el material probatorio en el proceso penal que enfrentan el depuesto gobernante venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores.
El juez Alvin Hellerstein determinó que la divulgación de estos documentos podría comprometer gravemente las investigaciones en curso por delitos de narcotráfico y afectar la seguridad de testigos clave.
La medida busca blindar el expediente ante posibles maniobras de intimidación o la exposición de fuentes de inteligencia que han colaborado con el Departamento de Justicia.
La decisión judicial establece prohibiciones taxativas, entre las que destaca la negativa de compartir evidencias con medios de comunicación, redes sociales o terceros ajenos al proceso. Incluso, el juez impidió que la defensa de Maduro y Flores entregue información a otros coacusados que aún no han sido capturados por las autoridades estadounidenses.
Pese a las restricciones, los abogados defensores mantienen su estrategia orientada a la anulación de los cargos, oponiéndose a las limitaciones impuestas por el tribunal.
La fiscalía, por su parte, argumentó con éxito que el libre acceso a las pruebas facilitaría la identificación de colaboradores, poniendo en riesgo la estructura de la acusación. El caso se encuentra en una etapa crítica de recolección y verificación de datos, donde la integridad de la información es considerada de «extrema importancia» para garantizar un veredicto basado en el debido proceso.
En paralelo, el tribunal anunció la reprogramación de la sentencia contra Hugo «El Pollo» Carvajal, exjefe de inteligencia militar venezolano, cuya audiencia estaba prevista para este 16 de abril. Carvajal, procesado como figura central del llamado Cartel de los Soles, ha sido aceptado como testigo cooperante de la fiscalía. Bajo este estatus, el militar retirado deberá declarar bajo juramento y entregar información verificable sobre la red criminal vinculada al chavismo, condicionando sus beneficios procesales a la veracidad absoluta de su testimonio ante la justicia neoyorquina.
