Con información del Diario las Américas.
El Departamento de Educación de Florida ha presentado una propuesta de norma que excluiría a los inmigrantes indocumentados de ser admitidos en los 28 colegios estatales del sistema.
La medida exigiría que cada junta directiva garantice que todos sus estudiantes sean ciudadanos estadounidenses o residan legalmente en el país, solicitando documentación «clara y convincente» antes de procesar cualquier inscripción.
La normativa propuesta no solo se limita al estatus migratorio, sino que también otorgaría a las instituciones la facultad de negar la admisión basándose en la «mala conducta» previa del solicitante, siempre que se determine que es en el mejor interés de la entidad.
Esta regulación se aplicaría exclusivamente a los colegios estatales, dejando fuera, por el momento, a las 12 universidades públicas de Florida.
Esta iniciativa surge tras varios intentos legislativos republicanos de limitar la matrícula de estudiantes extranjeros y residentes no permanentes. El entorno educativo en Florida ya ha experimentado cambios significativos recientemente, incluyendo la derogación de tarifas de matrícula de residentes para estudiantes que fueron traídos al país durante su infancia y la implementación de leyes para la expulsión de estudiantes que apoyen a grupos designados como terroristas.
Se ha programado una audiencia pública para discutir esta norma el próximo 14 de mayo en las instalaciones del Miami Dade College. De aprobarse, la medida marcaría un endurecimiento en las políticas de acceso a la educación superior en el estado, alineándose con la agenda de la administración estatal de restringir beneficios y servicios a personas sin estatus legal definido.
