Con información de EFE.
El gobierno de Irán ha decidido no participar en una nueva fase de diálogos con Estados Unidos, alegando falta de seriedad por parte de Washington.
El portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, denunció que las acciones estadounidenses, como el bloqueo naval a sus puertos y la captura de un buque carguero en el mar de Omán, son actos de agresión que violan la tregua vigente.
Esta postura surge justo cuando el vicepresidente estadounidense, JD Vance, se preparaba para encabezar una delegación en Pakistán.
La situación se ha agravado tras las amenazas del presidente Donald Trump, quien advirtió con destruir la infraestructura energética de Irán si no se acepta el acuerdo propuesto.
Por su parte, Teherán ha establecido «líneas rojas» innegociables, como el control total sobre el estrecho de Ormuz y la liberación de activos congelados. El legislador iraní Ebrahim Azizi afirmó que no negociarán «a cualquier precio» mientras persistan las hostilidades y el cerco ilegal a sus costas.
