Con información de Infobae.
En un reciente mensaje publicado en su plataforma Truth Social, el presidente Donald Trump volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de un cambio de régimen en Irán como la vía definitiva hacia la paz.
El mandatario lanzó un mensaje directo a quienes podrían asumir el liderazgo de la nación islámica, asegurando que si los nuevos dirigentes actúan con inteligencia, Irán podría disfrutar de un «gran y próspero futuro». En sus declaraciones, Trump trazó un paralelismo con el proceso político en Venezuela, sugiriendo que los resultados en Teherán podrían ser igualmente «asombrosos» si se logra desplazar a la actual cúpula de poder.
El jefe de Estado estadounidense reafirmó su postura innegociable de que la República Islámica nunca podrá poseer armamento nuclear, señalando que esta convicción —y no la influencia de aliados externos— fue lo que motivó la intervención militar iniciada el pasado 28 de febrero.
Trump desmintió las versiones que apuntaban a Israel como el principal promotor del conflicto, atribuyendo la escalada bélica a las consecuencias directas del ataque de Hamas el 7 de octubre y a la necesidad de proteger la seguridad global frente a la amenaza atómica iraní.
La retórica presidencial se produce en un momento crítico, con el vencimiento del alto el fuego de dos semanas a menos de 48 horas. A pesar de la tensión,
Trump se mostró abierto a un posible encuentro con los líderes iraníes, siempre y cuando las negociaciones de paz en Islamabad, encabezadas por el vicepresidente JD Vance, logren avances significativos. No obstante, advirtió que el bloqueo naval a los puertos iraníes en el Estrecho de Ormuz se mantendrá firme como medida de presión hasta que se garantice el fin definitivo de cualquier programa nuclear.
Finalmente, el mandatario aprovechó para arremeter contra los medios de comunicación convencionales, a los que acusó de difundir noticias falsas y encuestas amañadas. Al comparar la situación con Venezuela, Trump enfatizó que la prensa evita mencionar los éxitos de su estrategia en la región, la cual busca debilitar las estructuras dictatoriales mediante sanciones y presión diplomática. Mientras el precio del petróleo sigue reaccionando a la volatilidad en Oriente Medio, la Casa Blanca mantiene su apuesta por un desenlace que transforme profundamente el mapa geopolítico de la región.
“Israel never talked me into the war with Iran, the results of Oct. 7th, added to my lifelong opinion that IRAN CAN NEVER HAVE A NUCLEAR WEAPON, did… the results in Iran will be amazing – And if Iran’s new leaders (Regime Change!) are smart, Iran can have a great and prosperous… pic.twitter.com/KJXICktUcH
— The White House (@WhiteHouse) April 20, 2026
