Con información de Infobae
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció la imposición de restricciones de visa a 75 individuos vinculados estrechamente con el Cártel de Sinaloa. La medida, bajo la Orden Ejecutiva 14059, busca bloquear bienes y prohibir el ingreso a territorio estadounidense de asociados y familiares de narcotraficantes.
Rubio enfatizó que estas acciones forman parte de la estrategia de la administración Trump para combatir el narcoterrorismo y frenar el flujo de fentanilo.
Esta nueva ofensiva ocurre en un momento de fragmentación para la organización criminal sinaloense, tras la caída de sus líderes históricos, Joaquín «El Chapo» Guzmán e Ismael «El Mayo» Zambada. Mientras los fundadores enfrentan sentencias de cadena perpetua o esperan juicio en prisiones de máxima seguridad, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha ganado terreno, posicionándose como la estructura más poderosa según reportes de la DEA.
Un punto de controversia ha sido el reciente ingreso de 17 familiares de «Los Chapitos» a Estados Unidos el pasado mayo, entre ellos Griselda López, madre de Ovidio Guzmán. Según fuentes oficiales y periodísticas, este traslado fue parte de los acuerdos de colaboración que los hijos del «Chapo» mantienen con las autoridades estadounidenses para obtener beneficios procesales y asegurar la protección de sus parientes en el país vecino.
El Departamento de Estado reafirmó que continuará persiguiendo a quienes faciliten las operaciones de tráfico de drogas mortales. El objetivo de las sanciones financieras y migratorias es debilitar las redes de apoyo logístico y económico de los cárteles, garantizando que la región sea más segura para los ciudadanos estadounidenses.
