Con información de EFE.

En una contundente advertencia a través de sus redes sociales, el presidente Donald Trump instruyó a la Armada de Estados Unidos para que destruya cualquier embarcación pequeña que intente colocar minas en el estrecho de Ormuz.

La medida busca garantizar la libre navegación en esta ruta comercial estratégica, considerada vital para el suministro energético global. El mandatario enfatizó que no debe existir incertidumbre sobre la disposición de las fuerzas navales para defender las aguas internacionales.

De manera simultánea, el Departamento de Defensa reportó la incautación del petrolero Majestic X, el cual está vinculado a una red de contrabando de crudo iraní. El Pentágono difundió imágenes de la operación militar en las que se observa a las tropas estadounidenses tomando el control de la cubierta de la nave en el océano Índico. El buque, que navegaba bajo bandera de Guyana y tenía como destino China, ya contaba con sanciones previas del Departamento del Tesoro.

Esta escalada de tensiones ocurre en un contexto de bloqueo naval mutuo, donde Irán mantiene restricciones en la zona mientras Washington aplica una vigilancia estricta contra buques infractores.

El Pentágono aseguró que las operaciones de desminado se intensificarán para proteger el tránsito marítimo frente a las tácticas de guerra asimétrica. La orden presidencial refuerza la política de «tolerancia cero» ante cualquier apoyo material ilícito hacia la República Islámica.

Pese a la hostilidad en el mar, el presidente Trump no descartó la posibilidad de retomar las conversaciones de paz en Pakistán a finales de esta semana. La Casa Blanca aclaró que, aunque se ha prorrogado el alto el fuego, no se ha establecido un cronograma rígido para recibir una propuesta iraní definitiva.