Con información de DW.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó este jueves una ley bipartidista que reactiva el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional, culminando así con un cierre gubernamental que se extendió por más de diez semanas.

La Casa Blanca confirmó que este pacto asegura la operatividad de servicios vitales como la seguridad en los aeropuertos y la gestión de emergencias, áreas operativas que se encontraban en riesgo por la falta de presupuesto.

El acuerdo legislativo logró el respaldo conjunto de demócratas y republicanos en el Congreso, aunque se dejó fuera el financiamiento para las agencias migratorias ICE y CBP, el cual será discutido en legislaciones separadas debido a los profundos desacuerdos políticos.

La exclusión temporal de los fondos para estas agencias representa una concesión hacia la bancada demócrata, dejando pendiente un intenso debate sobre las futuras normativas migratorias y los límites operativos que enfrentarán las autoridades fronterizas en el terreno.