Con información de EFE.
El presidente Donald Trump anunció el inicio del «Proyecto Libertad», un enorme operativo militar diseñado para garantizar el libre tránsito de embarcaciones comerciales bloqueadas por Irán en el estrecho de Ormuz.
Esta misión defensiva movilizará más de un centenar de aeronaves, drones, destructores y 15.000 soldados para asegurar la zona.
Según el mandatario estadounidense, esta escolta naval responde a una petición de ayuda internacional y se ejecutará como un «gesto humanitario». La intención principal es proteger a países que son «espectadores neutrales» ante la crisis y asegurar el suministro urgente de alimentos e insumos básicos para las numerosas tripulaciones que han quedado atrapadas en este corredor estratégico.
La respuesta desde Teherán no se hizo esperar, con altos funcionarios advirtiendo que cualquier incursión militar estadounidense será vista como una violación al actual cese al fuego.
Todo esto ocurre mientras ambas naciones se encuentran en conversaciones de paz, con Irán analizando una reciente respuesta de EE. UU. a su propuesta de catorce puntos para finalizar el conflicto de manera definitiva.
La tensión en la región es máxima, evidenciada por la alerta de la agencia británica UKMTO sobre el ataque a dos buques en menos de 24 horas en las inmediaciones del estrecho. Estos incidentes, que involucraron proyectiles desconocidos y pequeñas embarcaciones agresoras, subrayan el riesgo inminente en una vía marítima por donde transita una cuarta parte del comercio mundial de petróleo.
