Con información de EFE.

Un análisis del grupo World Weather Attribution (WWA) advierte que el calor y la humedad representarán un peligro real para jugadores y aficionados durante el próximo Mundial. El estudio revela que las condiciones climáticas actuales son significativamente más extremas que las registradas durante el torneo disputado en el mismo país en 1994.

Según los hallazgos de los científicos, el 25% de los 104 partidos se jugarán bajo temperaturas que exceden los límites de seguridad establecidos por el sindicato FIFPRO. Los expertos alertan que el riesgo de sufrir condiciones de calor peligroso casi se ha duplicado en las últimas tres décadas como consecuencia directa del cambio climático global.

La investigación destaca que más de un tercio de los encuentros de alto riesgo están programados en sedes que carecen de sistemas de aire acondicionado, como Miami y Filadelfia. Esta situación podría forzar a la FIFA a implementar medidas de emergencia como pausas de hidratación obligatorias o, en casos extremos, la reprogramación de horarios para proteger a los participantes.

Especialistas del Imperial College de Londres advierten que existe un riesgo real de enfrentar partidos bajo niveles de temperatura que ameriten una cancelación técnica. La comunidad científica hace un llamado de atención a los organizadores para que reconozcan que el deporte de élite no es ajeno a los impactos climáticos, instando a una planificación urbana y deportiva más resiliente.