Con información de El Diario las Américas.

Frente a los pronósticos de una temporada intensa de algas marinas, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) modernizó su herramienta Sargassum Inundation Risk (SIR), implementando reportes diarios y mapas satelitales de alta resolución para las zonas costeras. Este avance tecnológico permite a los científicos reducir el margen de análisis a apenas media milla, facilitando anticipar con exactitud quirúrgica qué playas del Caribe, el Golfo y Florida recibirán el impacto directo de estas masas vegetales.

El fenómeno, impulsado por el gigantesco “Gran Cinturón Atlántico de Sargazo”, representa un severo problema ambiental y económico debido a que la acumulación y descomposición masiva del alga libera gases tóxicos que irritan las vías respiratorias humanas y ahogan los ecosistemas costeros. Científicos advierten que los florecimientos actuales llevan meses formándose en alta mar y tienen el potencial de romper récords históricos en 2026, afectando directamente el turismo local.

Gracias a la interfaz pública del renovado sistema SIR, los gobiernos locales, la industria pesquera y los residentes ahora pueden evaluar riesgos costeros a través de alertas codificadas por colores (desde azul para riesgo bajo, hasta rojo para riesgo alto). Además, la NOAA ha solicitado la colaboración ciudadana para enviar fotografías y reportes en terreno, lo que permitirá nutrir y perfeccionar los modelos predictivos de las corrientes oceánicas.

Para contrarrestar el impacto inminente, administraciones locales como el condado de Miami-Dade ya han activado protocolos de contención exhaustivos. Actualmente, equipos especializados realizan operaciones ininterrumpidas de limpieza diaria a lo largo de 17 millas de costa, utilizando tractores y maquinaria adaptada para retirar, secar y trasladar el sargazo a vertederos, mitigando así el daño a las zonas turísticas.