Con información del Diario las Américas.

A pocas semanas del inicio de la Copa Mundial FIFA 2026, las autoridades de Miami-Dade inauguraron en el Aeropuerto Internacional de Miami una masiva campaña de prevención contra el tráfico humano, un delito catalogado como la «esclavitud moderna».

La iniciativa, enmarcada en el programa internacional “It’s a Penalty”, se desarrolla en alianza con la FIFA y diversas agencias de seguridad para aumentar la denuncia y visibilidad de este flagelo que amenaza con repuntar durante la justa deportiva.

La urgencia de esta medida responde al desafío logístico y de seguridad que representa la llegada de casi un millón de visitantes al sur de Florida, epicentro de múltiples encuentros en el Hard Rock Stadium y del FIFA Fan Festival.

La alcaldesa Daniella Levine Cava advirtió que eventos de esta magnitud incrementan los riesgos para poblaciones vulnerables, recordando que alarmantemente el 40% de las víctimas de tráfico humano son menores de edad, de las cuales el 96% son niñas.

Aprovechando la experiencia obtenida durante el Super Bowl 2020, el comité organizador local ha estructurado un plan de acción mucho más robusto que cuenta con un respaldo estatal de 1,5 millones de dólares aprobados por la fiscalía general. Estos fondos permitirán implementar una estrategia integral que abarca desde entrenamientos para personal hotelero y aeroportuario, hasta la distribución masiva de códigos QR que enlazan directamente a líneas de ayuda y recursos de rescate.

En el marco de estos preparativos, la fiscal estatal Katherine Fernandez Rundle confirmó que las operaciones encubiertas ya se han intensificado, logrando recientemente el arresto de 15 hombres acusados de intentar pagar por sexo con menores. Las autoridades han sido enfáticas al declarar que mantienen una política de tolerancia cero ante la explotación sexual y han habilitado la línea telefónica permanente 305-FIX-STOP para que la comunidad reporte cualquier actividad sospechosa.