Con información de El Nacional
La opinión pública venezolana lamenta el fallecimiento de Carmen Teresa Navas, ocurrido este domingo tras sufrir complicaciones de salud repentinas. Navas se convirtió en un referente nacional de la defensa de los derechos humanos luego de pasar 16 meses recorriendo prisiones y tribunales exigiendo justicia por la detención arbitraria de su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, quien fue arrestado por las fuerzas de seguridad estatales en enero de 2025.
El deceso de la activista se produce pocos días después de que el Ministerio Público y el sistema penitenciario reconocieran que su hijo falleció bajo custodia del Estado el pasado 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar de Caracas. La versión oficial confirmó que el comerciante de 51 años, acusado originalmente de presunto terrorismo y traición a la patria, murió debido a un cuadro severo de complicaciones médicas no especificadas a tiempo a su familia.
De acuerdo con las denuncias de la abogada defensora Tamara Suju, Quero Navas sufrió un desprendimiento y sangrado interno severo que no recibió atención en terapia intensiva hasta minutos antes de su muerte. Organizaciones no gubernamentales como Justicia, Encuentro y Perdón han denunciado graves inconsistencias en los registros oficiales y las fechas del caso, lo que motivó sospechas de desaparición forzada durante los meses en que se ocultó su paradero.
Ante el impacto social provocado por el fallecimiento de Navas y el caso de su hijo, la Defensoría del Pueblo exigió una investigación exhaustiva, independiente y transparente a las instituciones del Estado. El organismo instó a esclarecer las responsabilidades penales y administrativas que rodearon tanto la detención como la reclusión del ciudadano, en medio de los cuestionamientos internacionales hacia el sistema carcelario venezolano.
