Con información de CNN.
El papa León XIV publicó el primer gran documento teológico de su pontificado, una carta encíclica titulada ‘Magnifica Humanitas’ (Magnífica humanidad), enfocada en los desafíos de la inteligencia artificial. En el solemne texto, dirigido a los obispos católicos y a toda la comunidad global, el sumo pontífice advirtió de forma categórica que el control y desarrollo de los algoritmos no debe permanecer bajo el monopolio de unos pocos conglomerados tecnológicos. El líder espiritual alertó que la automatización desregulada está alimentando los conflictos mundiales y amenazando la dignidad del empleo de las clases trabajadoras.
Inspirándose en la narrativa bíblica, el obispo de Roma estableció un paralelismo entre la IA y la histórica «torre de Babel», argumentando que la humanidad corre el riesgo de edificar un poder centralizado que domina y deshumaniza a las minorías. León XIV demandó la estructuración de marcos legales sólidos y sistemas de supervisión independientes donde diversas opiniones sociales contribuyan al avance científico. Asimismo, el documento pontificio exige que la aplicación de la IA en los teatros de operaciones bélicas quede sometida de forma perentoria a las más rigurosas restricciones éticas internacionales.
La encíclica introduce un cambio doctrinal de gran envergadura al declarar que la tradicional teoría de la «guerra justa» se encuentra desfasada ante el poder de la artillería moderna, determinando que la fuerza militar solo es admisible para la autodefensa en su sentido más estricto. Esta postura pacifista se publica tras las fricciones con el vicepresidente de EE. UU., J. D. Vance, quien instó al pontífice a ser cauteloso en materia geopolítica. El santo padre reafirmó que el uso de las armas acarrea consecuencias desastrosas para las poblaciones civiles, promoviendo en su lugar las herramientas del diálogo y el perdón.
En el plano de la justicia social global, ‘Magnifica Humanitas’ dictamina que la verdadera prueba de fuego institucional radica en el trato humanitario brindado a los migrantes. El papa León XIV aprovechó el emblemático documento para ofrecer una disculpa histórica en nombre del Vaticano por la participación histórica de la Iglesia en la esclavitud y la tardanza en condenar dicho flagelo. El pontífice, quien ha fijado la construcción de la paz como eje central de su administración, presentará formalmente las conclusiones de la carta ante el colegio de cardenales en una reunión consistorial este sábado.
