Con información de Noticias Telemundo.

Un indicador macroeconómico clave de la inflación en los Estados Unidos registró una fuerte aceleración durante el mes de abril, situándose en un índice neto del 3,8% impulsado por el encarecimiento de la gasolina y los alimentos básicos.

El Departamento de Comercio de la nación informó el jueves que la métrica marca el nivel de alza de precios al consumidor más elevado desde mayo de 2023, superando el 3,5% documentado en marzo. Los analistas financieros advirtieron que la persistencia del fenómeno económico de la inflación amenaza con mermar los ingresos de los hogares y plantear serios desafíos políticos para el Congreso.

El informe macroeconómico detalló que, si bien en términos mensuales los precios generales reflejaron un incremento del 0,4%, la inflación subyacente —indicador que excluye las volátiles categorías de energía y alimentos— se elevó al 3,3%. Las estadísticas consolidadas en las cajas de los supermercados de Miami demostraron que el alza de las tarifas está golpeando con fuerza la capacidad de compra de las familias de clase trabajadora, registrándose que los ingresos reales ajustados a la inflación sufrieron una contracción del 0,1%, permaneciendo estancados frente al ciclo previo.

La consolidación de estas cifras inflacionarias se posiciona notablemente por encima del objetivo macroeconómico estandarizado del 2% fijado por la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal. Los operadores de Wall Street anticipan que, ante el recalentamiento de los precios, los responsables de la política monetaria de la Fed podrían renunciar por completo a aplicar recortes en la tasa de interés clave a corto plazo durante este año. Incluso, algunos directivos del banco central han señalado que la próxima medida de contingencia financiera podría consistir en un aumento de las tasas de interés en lugar de un alivio.