Con información del Diario las Américas.
Un tribunal federal de la ciudad de Jacksonville, en el norte de Florida, está convocado este jueves para dictar sentencia penal contra el exteniente coronel retirado de la Fuerza Aérea cubana, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, de 65 años de edad.
El expiloto, quien permanece encarcelado desde noviembre, comparecerá ante la corte tras declararse culpable del delito de fraude migratorio. El exmilitar aceptó haber vertido declaraciones falsas en su formulario I-485 de residencia permanente al ocultar de forma deliberada ante las agencias estadounidenses casi tres décadas de servicio militar activo en la isla caribeña.
González-Pardo ingresó a los Estados Unidos el 19 de abril de 2024 beneficiado por un programa de parole humanitario y, un año después, invocó la Ley de Ajuste Cubano para regularizar su estatus, omitiendo su entrenamiento en armamento.
La fiscalía federal del Distrito Sur de Florida formalizó cargos en su contra por fraude y uso indebido de visas, permisos y falsificación de declaraciones, delitos que contemplan penas de hasta 15 años de prisión. La defensa técnica del acusado busca matizar la imputación argumentando que el exmilitar había revelado su pasado castrense durante un viaje previo con visa de turismo en mayo de 2017.
El proceso de regularización migratoria adquirió una dimensión de impacto internacional la semana pasada, cuando el Departamento de Justicia incorporó al exoficial en la acusación formal por el derribo de las avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate en 1996. De acuerdo con el acta acusatoria federal desclasificada en la Torre de la Libertad de Miami, González-Pardo pilotó el caza de combate MiG-29A 911 durante la persecución de la tercera aeronave civil, la cual logró escapar con vida rumbo a Florida, mientras los otros dos aviones desarmados fueron pulverizados con misiles sobre aguas internacionales.
La acusación penal por el derribo de 1996 —donde fallecieron los cuatro pilotos humanitarios— incluye de igual forma al exdictador Raúl Castro, de 94 años de edad, quien de ser hallado culpable podría enfrentar la pena de muerte. Aunque la fiscalía no atribuye a González-Pardo haber efectuado los disparos directos, peritos de la Fundación para los Derechos Humanos sostienen que es plenamente responsable de la conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses. El rastreo e identificación del imputado, apodado como «Código 22», se logró gracias a las transcripciones de radio de la OACI recopiladas por investigadores civiles.
