Con información de DW.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos, en coordinación con los ministerios de salud de México y Canadá, anunció la implementación de un estricto conjunto de medidas sanitarias fronterizas para contener el brote de ébola durante el Mundial de Fútbol.
El embajador estadounidense, Ronald Johnson, ratificó a través de sus plataformas institucionales que las tres naciones sedes unificarán sus protocolos de vigilancia epidemiológica en las terminales aéreas. Las directrices federales buscan proteger la salud pública de los aficionados sin interrumpir los flujos de comercio internacional del evento deportivo.
Los controles sanitarios de emergencia estarán enfocados rigurosamente en fiscalizar a los viajeros y delegaciones procedentes de las zonas geográficas de alto riesgo de África central y oriental, específicamente de Uganda, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo.
Como parte de las acciones punitivas inmediatas, el gobierno de Canadá procedió a ejecutar la suspensión temporal de visados para los ciudadanos residentes en dichos países africanos. Los balances de la agencia de salud de la Unión Africana (UA) cifraron en 246 las muertes sospechosas registradas por la epidemia del virus hemorrágico.
Por su parte, el secretario de Salud de México, David Kershenobich, compareció ante los medios de comunicación para aclarar que en el territorio mexicano no se ha registrado ningún caso de contagio de ébola hasta la fecha. El funcionario precisó que el riesgo de propagación local se mantiene catalogado en niveles muy bajos, procediéndose de igual forma a instalar filtros sanitarios y termómetros digitales en los aeropuertos internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó de alto a «muy alto» el nivel de riesgo global tras registrarse mutaciones en el vector.
La alerta epidemiológica internacional ha obligado a la FIFA a coordinar mesas de seguimiento técnico semanales con los comités organizadores de las sedes mundialistas.
