Con información de DW.

El megacohete espacial New Glenn, desarrollado por la corporación aeroespacial Blue Origin, sufrió una catastrófica explosión mientras se encontraba posado en su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida.

Los informes de las agencias de prensa norteamericanas detallaron que el siniestro ocurrió durante una prueba estática de encendido de motores programada por los ingenieros navales. Las transmisiones de video captaron el momento exacto en que densas columnas de humo brotaron de la sección inferior de la estructura antes de que el vector quedara completamente envuelto por una masiva bola de fuego.

La compañía aeroespacial, propiedad del multimillonario Jeff Bezos, emitió un breve comunicado a través de sus plataformas digitales confirmando la ocurrencia de una anomalía técnica de gravedad durante los ensayos de propulsión.

Los portavoces de la firma intentaron mitigar la alarma internacional al ratificar que la totalidad del personal e ingenieros de la base de Cabo Cañaveral fue localizada sin reportarse heridos. El congresista republicano por Florida, Mike Haridopolos, manifestó que su oficina mantiene una comunicación directa con el administrador interino de la NASA, Jared Isaacman, para evaluar los daños materiales.

Este estallido en la costa de la Florida constituye un severo revés comercial y tecnológico para los programas de exploración espacial de Jeff Bezos, ralentizando sus aspiraciones de competir en el mercado de transporte pesado. Se recuerda que apenas el mes pasado, otro cohete del modelo New Glenn fracasó de forma operativa en su misión de colocar un satélite de telecomunicaciones en la órbita terrestre preestablecida, incidente que desencadenó una investigación federal. Las acciones de las firmas asociadas registraron fluctuaciones tras confirmarse el cese temporal de las pruebas en la rampa.

Las brigadas de bomberos de la base militar y los equipos de seguridad civil activaron los protocolos de contención de residuos químicos para evitar fugas de combustible inflamable hacia las zonas residenciales colindantes de la costa este. Los peritos de la Administración Federal de Aviación (FAA) iniciaron el levantamiento de datos técnicos para determinar las causas de la falla en los sistemas de inyección de los motores. Los ingenieros espaciales estiman que los daños en la infraestructura de la rampa de Cabo Cañaveral retrasarán por varios meses el cronograma de lanzamientos comerciales de la corporación privada.