Con información de El Diario las Américas.

El Centro para la Diversidad Biológica interpuso una segunda demanda de carácter federal contra las autoridades del estado de Florida por la operación del polémico centro de detención migratoria apodado “Alcatraz de los Caimanes”.

La acción judicial fue radicada ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, acusando a la División de Manejo de Emergencias de Florida (FDEM) de vulnerar flagrantemente la Ley federal de Aire Limpio. Los activistas ambientales sostienen que la instalación opera plantas de energía basadas en motores de combustión diésel de forma continua y sin los permisos requeridos.

La nueva querella legal se suma al litigio principal que la organización ecologista mantiene de forma conjunta con la tribu Miccosukee de Indios de Florida y la entidad Friends of the Everglades. Las organizaciones civiles denuncian que la planta genera una contaminación atmosférica sustancial de partículas finas y óxidos de nitrógeno, dañando de forma irreversible los ecosistemas frágiles del Big Cypress National Preserve. Esta reserva natural protegida constituye el hábitat crítico de especies en peligro de extinción como la pantera de Florida, el murciélago de orejas anchas y el ave milano caracolero.

La ofensiva judicial coincide con una intensa ola de rumores y reportes de contratistas que apuntan a una posible clausura del recinto carcelario en las próximas semanas. Sin embargo, el director ejecutivo de la FDEM, Kevin Guthrie, desmintió poseer un calendario de cierre definitivo, advirtiendo que el complejo penitenciario en los Everglades podría permanecer activo por dos años más según las necesidades logísticas de las agencias federales de ICE.