Con información de DW.
Las fuerzas de seguridad y la Fiscalía General de la República de Chile ejecutaron una masiva operación policial que culminó con la detención de 19 ciudadanos de nacionalidad venezolana vinculados a la banda criminal Tren de Aragua.
El fiscal de la Región Metropolitana, Héctor Barros, informó este martes que los imputados son acusados formalmente de liderar una mega red transnacional dedicada a lavar un volumen neto de al menos 80 millones de dólares en capitales ilícitos. Las autoridades judiciales catalogaron el procedimiento como uno de los mayores operativos de blanqueamiento de activos en la historia civil del país.
Los peritajes de la Policía de Investigaciones y las fiscalías especiales permitieron el allanamiento simultáneo de múltiples complejos residenciales en Santiago de Chile y distritos del sur de la nación. Durante el despliegue de las patrullas, los magistrados ordenaron el congelamiento preventivo de más de 140 cuentas bancarias corporativas utilizadas por la organización criminal para diversificar los fondos obtenidos de extorsiones y secuestros. Los detenidos serán procesados bajo cargos criminales de asociación delictiva, contrabando agravado, extorsión violenta y lavado de activos.
La expansión del Tren de Aragua por el cono sur ha sido asociada por las bitácoras del Ministerio del Interior con un alarmante repunte de los delitos violentos en la península.
Las autoridades recordaron que la ofensiva judicial del Estado contra las mafias venezolanas registra antecedentes contundentes; en marzo de 2025 la justicia chilena condenó a 34 cabecillas a penas de hasta 560 años de prisión, sumándose otra docena de reos sentenciados en julio a 300 años de cárcel. El Gobierno de los Estados Unidos procedió a declarar formalmente a esta pandilla como una organización terrorista transnacional de alta peligrosidad.
