Con información de Telemundo 51.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció de forma oficial que nominará al funcionario Todd Blanche para asumir el cargo permanente de fiscal general de la nación.

El mandatario republicano confirmó su determinación política durante una cena de gala celebrada ante los comisionados y miembros del gabinete civil en los jardines del Rosedal de la Casa Blanca, video que fue difundido con rapidez a través de las plataformas digitales. Blanche, de 51 años de edad, se desempeñaba como fiscal general interino de la dependencia tras la destitución de Pam Bondi ejecutada en el mes de abril.

El nominado cobró una inmensa notoriedad pública en los tribunales del norte del país tras ejercer como el abogado personal y líder del equipo de defensa jurídica de Donald Trump durante los juicios civiles de Nueva York. Esta posición de extrema confianza le permitió consolidar una sólida relación con el Ejecutivo, asumiendo posteriormente la subsecretaría del Departamento de Justicia (DOJ). Los voceros de la bancada demócrata en el Congreso expresaron de inmediato su enérgica condena al nombramiento, acusando a Blanche de actuar como un operador político destinado a ejecutar la campaña de represalias de la Casa Blanca.

Durante su breve gestión interina al frente del DOJ, el funcionario aceleró de forma drástica los peritajes penales contra los antiguos adversarios políticos del presidente. Entre las acciones judiciales de mayor impacto mediático figura la imputación formal presentada en abril contra el exdirector del FBI, James Comey, acusado de proferir amenazas encubiertas contra el jefe de Estado en las redes sociales. Asimismo, Blanche designó al exfiscal de la era de Ronald Reagan, Joseph diGenova, para liderar una investigación especial en Florida sobre una supuesta conspiración de las agencias de inteligencia para socavar al movimiento conservador.

A pesar de los esfuerzos de Blanche por demostrar fidelidad doctrinaria al programa America First, su confirmación en el Senado enfrenta severos cuellos de botella por parte de legisladores de ambos partidos. La controversia se agudizó esta semana luego de que el DOJ se viera obligado a desechar el polémico ‘Fondo contra la instrumentalización’ de 1.776 millones de dólares, capitales diseñados para compensar a los aliados de Trump por supuesta persecución. El retroceso administrativo fue forzado por los senadores republicanos, quienes condicionaron la aprobación de las partidas presupuestarias exigiendo resguardar la neutralidad institucional de las cortes federales.