Con información de DW.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, elevó de forma crítica las tensiones bélicas globales al anunciar que las fuerzas militares estadounidenses atacarán «muy duro» a Irán durante la noche de este jueves.
A través de un contundente pronunciamiento en su red social Truth Social, el mandatario republicano presumió el éxito de sus incursiones aéreas previas, afirmando de forma tajante que la Marina, la Fuerza Aérea, los radares y los sistemas de defensa de Teherán ya han desaparecido por los bombardeos del Centcom.
El jefe de Estado norteamericano fue más allá en sus advertencias y adelantó sus planes programáticos para desmantelar la economía del país persa. Trump sentenció que en un futuro no muy lejano las flotas del Pentágono se apoderarán de la estratégica isla de Jark y de la infraestructura petroquímica del golfo, asumiendo el control total de sus mercados de petróleo y gas natural. El líder conservador argumentó que esta estrategia de asfixia financiera será muy parecida a la que aplicó en Venezuela, modelo de tutelaje que calificó de magnífico.
El colapso definitivo de la tregua de paz y el inicio de la guerra abierta se precipitó tras el derribo de un helicóptero militar de los EE. UU. que cayó en las costas de Omán, logrando rescatarse con vida a los dos soldados. En represalia, los cazas del Comando Central bombardearon el distrito costero de Sirik, destruyendo dos plantas desalinizadoras y dejando sin agua potable a 20.000 civiles de la clase trabajadora. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán atacó con drones y misiles balísticos a la Quinta Flota de EE. UU. en Baréin y a bases aliadas en Jordania.
A pesar de la lluvia de misiles en Oriente Medio, Trump manifestó ante los corresponsales de la Casa Blanca que podría alcanzar un acuerdo de armisticio con la República Islámica en un plazo de dos o tres días. Por su parte, el Ministerio de Exteriores iraní reafirmó su derecho inherente a defenderse y advirtió a los países vecinos del golfo Pérsico que no permitan que el ejército estadounidense use sus territorios para operaciones agresivas. Los analistas de Wall Street temen que la destrucción de los andenes viales dispare el precio de la gasolina en verano.
President Trump holds all the cards. pic.twitter.com/usWUfcHFPn
— The White House (@WhiteHouse) June 11, 2026
