Con información del Diario las Américas.

Una coalición bipartidista de líderes políticos y sobrevivientes del Holocausto exigió la cancelación de los conciertos del rapero Ye en Tampa. La polémica se formalizó durante una rueda de prensa en las instalaciones del Museo del Holocausto de Florida, en San Petersburgo.

Los manifestantes rechazan de forma rotunda que el polémico artista, antes conocido como Kanye West, se presente los días 26 y 28 de junio utilizando las estructuras de un estadio de propiedad pública.

Los senadores federales Rick Scott y Ashley Moody encabezaron la condena pública contra el músico por sus reiteradas declaraciones antisemitas. Scott fue tajante al declarar desde un podio que Kanye West es un antisemita declarado que se ha autodenominado nazi, argumentando que sus discursos de odio no merecen ser financiados con los impuestos de los ciudadanos. La protesta se escenificó en un vestíbulo cargado de simbolismo, flanqueado por un vagón de carga usado en los campos de concentración de los nazis.

El debate arancelario se centra en que el estadio Raymond James es propiedad del condado de Hillsborough y operado por una agencia pública del estado. La senadora Moody acusó a la Autoridad Deportiva de Tampa de priorizar el dinero por encima de la moral, recordando que el año pasado West promovió un álbum con canciones tituladas «Heil Hitler». Los documentos presupuestarios indican que el 5% de los impuestos vecinales se destina a pagar la deuda de los bonos del recinto.

Por el contrario, la Autoridad Deportiva rechazó las acusaciones aclarando que no se emplea dinero de los contribuyentes en la producción del show. El organismo defendió la vigencia de los contratos escudándose en el respeto absoluto a la libertad de expresión garantizada por la Constitución. Para contrarrestar el evento musical del creador del disco «Bully», el Museo del Holocausto anunció que ofrecerá entrada gratuita total para que los residentes conozcan la historia real en verano.