Con información de CNN.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos desató una ola de alarmas al revelar un agresivo plan migratorio para presentar al menos 250 casos de revocación de la ciudadanía para el próximo mes de octubre.
Las agencias de la administración del presidente Donald Trump han intensificado de forma drástica las acciones de desnaturalización, reorientando los recursos de las fiscalías federales para retirar de forma masiva el estatus legal a las personas nacidas en el extranjero.
Los balances oficiales confirmaron que, en un lapso de menos de dos meses de este año, los abogados litigantes civiles ya han radicado 29 demandas federales de revocación de ciudadanía contra estadounidenses naturalizados.
El gobierno acusa formalmente a los procesados de haber obtenido su estatus civil de forma fraudulenta por ocultar delitos graves en las cajas de sus trámites consulares. Las denuncias se concentran en personas imputadas por fraude financiero, abuso sexual de menores o terrorismo.
Para acelerar el ritmo de las desnaturalizaciones en los tribunales, la División Civil ordenó reasignar a decenas de abogados de otras áreas del Departamento de Justicia para dedicarlos exclusivamente a estos casos.
Un memorando prioritario firmado por el secretario de Justicia adjunto, Brett Shumate, enumeró diez categorías clave de objetivos delictivos. Las métricas del organismo demuestran que el ritmo actual rompe récords, ya que entre los años 2008 y 2026 el promedio anual se mantenía por debajo de diez casos.
Las abogadas especializadas en leyes migratorias alertaron que esta ofensiva federal coloca en el limbo legal a miles de familias de la clase trabajadora de los condados. Las comisiones del gobierno defendieron las medidas argumentando que se busca proteger la integridad legal de la ciudadanía frente a declaraciones falsas en las aduanas de la TSA.
