Con información de Univisión.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestó en Florida a Alina Rosales Aguirreurreta, hija del general cubano Ulises Rosales del Toro. La detención migratoria generó un hondo impacto político en los condados de la costa este debido a que la ciudadana es descendiente directa de una de las figuras históricas y condecoradas de la Revolución Cubana, quien combatió en la Sierra Maestra junto a Fidel y Raúl Castro.
Las circulares informativas de la agencia federal detallaron que la mujer enfrenta un juicio de expulsión inmediata tras expirar su estatus legal de permanencia. Rosales Aguirreurreta había ingresado a los Estados Unidos a finales del año 2023 utilizando una visa de turista B-2 procesada en las aduanas del Aeropuerto de Orlando. Las autoridades aduaneras comprobaron en sus cajas electrónicas que la autorización de visita venció de forma estricta el pasado 20 de mayo de 2024.
La detenida permaneció en territorio norteamericano sin un visado válido, violando los controles y pasarelas de la patrulla fronteriza. Los portavoces oficiales de ICE ratificaron que la extranjera indocumentada deberá comparecer ante un juez de inmigración en las próximas semanas para determinar su deportación legal hacia La Habana. El general Rosales del Toro ocupó cargos en la cúpula militar de la isla, incluyendo la jefatura del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas y los ministerios de Agricultura y del Azúcar.
La redada civil de los oficiales de migración se ejecuta en medio de un endurecimiento histórico de las políticas de la Casa Blanca de Donald Trump hacia el régimen de La Habana. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha ordenado un escrutinio informático exhaustivo contra los familiares y testaferros de las Fuerzas Armadas cubanas que ocultan activos comerciales en Florida. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicará las bitácoras del caso conforme avancen las audiencias consulares en verano.
